Provocación. Agustina Guerrero.
Llámame indecisa. Mírame
extrañamente. Presume que sabes que lo siento. Descúbreme loca y tíldame de
errática. Trata de olvidarme, si puedes.
Fáltame el respeto. Desaparece
por días. Adórame si te cuido. Ámame si no lo hago. Intenta dejar de quererme.
Niégame un abrazo. Oblígame a
quedarme. Pídeme que sostenga una postura. Predica con el ejemplo. Edúcame, si
puedes.
Deja que pase el tiempo. Ocúpate
de vivir como más te guste. Trata de escaparte de mi pensamiento. Evita
hablarme. Ruega porque deje de hacerlo.
Célame para que reaccione. Pídeme
que rompa la coraza. Escríbeme. Preocúpate si no respondo.
Imagínate una vida lejos de la
mía. Cree que puedes lograrlo. Aléjate de mí. Niégame el saludo. Insiste
lograrlo.
Haz de cuenta que nunca me
conociste. Deja de recordar todas nuestras conversaciones. Elimina la memoria
de mi piel sobre a la tuya. Deshazte de mis cartas. Quema mis fotos.
Imagina que nunca te amé.
Proyéctame en otras personas. Esquívame la mirada si te cruzo. Obliga a tu
estómago a mantenerse calmo cuando me encuentres.
Construye una religión. Busca
adeptos. Oblígalos a odiarme. Hablen mal de mí.
Maldíceme cuando llegue la noche.
Escóndete en el alcohol cuando llueva. Bendícete con las gotas por no tenerme
entre tus sábanas.
Duerme con otras personas.
Intenta que te amen más que yo. Desarrolla la paciencia cuando te reclamen lo
que yo nunca hice.
Aléjate de mí. Viaja lo más lejos
que puedas. No me busques.
Termina de leer esto. Reléelo
cuantas veces quieras. Memorízalo. Conviértelo en mandamientos.
Continúa existiendo y luego espera
que llegue la muerte. Entonces sabrás que nada de lo anterior habrá tenido
sentido.
E intenta no pensarme, si puedes.
Florencia Salvador.