Libro: Siempre

domingo, 20 de marzo de 2011

Florencia Salvador: Con la vocación en la sangre

Compartir23

Florencia Salvador

Escribe: Magalí V. Laboret
Especial para La Verdad


- ¿Siempre quisiste ser periodista?
- Mi mamá trabajó en La Nación durante 16 años. Desde que yo nací hasta que nos fuimos a vivir a Chacabuco. Y la redacción era un lugar interesante. Tenía curiosidad, caminaba por los pasillos, conocía a todo el mundo y todo el mundo me conocía a mí. Entonces el estar ahí, en ese ámbito periodístico, me hizo periodista de alguna manera. Le podría echar la culpa tranquilamente, pero lo decidí yo. Me gustaban en ese momento las máquinas de escribir y que los periodistas fumaran. Ver a una persona como profesional, como periodista. Era como Rodolfo Walsh se ve en la típica foto. Entonces me atrajo esa idea y me veía ahí. Fui creciendo y considerando otras carreras. Me gustaba derecho, arquitectura, todas cosas de construir. El derecho por ahí no tanto. Pero me gusta eso de defender, a través del periodismo o del derecho. Me venía siempre por ese lado. Y un día me preguntaron que quería ser y me anoté en periodismo.

- ¿Dónde estudiaste?
- Me anoté en la UBA. Empecé el CBC y cuando lo terminé me di cuenta que mi idea de periodismo no iba por ahí, no me lo imaginaba todavía. Me gustaba y era interesante, estaba en la UBA pero me mataban con 17 años. Entonces cuando terminé el CBC, cuando tenía que empezar a hacer la carrera, un amigo mío me dijo que probara en TEA. Y fui e hice eso, me anoté y después vi. Y me recibí en el 2007, hice toda la carrera ahí.

- ¿Y saliste trabajando?
- Durante los últimos 6 meses de cursada hice una pasantía para una revista para chicos que se llama Popstars. Y me gustaba estar en la redacción, con el tema del cierre. Era muy parecido a TEA pero ya era mi trabajo. En ese momento también estaba trabajando en gastronomía, trabajé 6 años como camarera. De esa manera viví, me pagué la facultad, me fui de viaje. Y cuando terminé renuncié a la revista, a mi otro trabajo y me estaba por ir a vivir afuera, pero decidí quedarme. Y empecé a trabajar en otro bar, en otro restaurante, hasta el año pasado. Paralelamente seguía estudiando y haciendo cosas de periodismo. Porque TEA te da un montón de cosas prácticas pero te faltan las teóricas. En ese sentido soy un poco autodidacta, no me gusta no saber.

Florencia terminó la relación amorosa de muchos años y no sabía por dónde canalizar su tristeza y frustración. Entonces empezó a escribir todo lo que le sucedía. Llegó a escribir más de 200 textos. Primero empezó a publicar algunos relatos en su blog alteregoarg.blogspot.com y luego editó un libro “Siempre”.

“Nunca escribí nada, ni un diario íntimo porque tenía miedo que mi hermana me lo leyera y se lo contara a mi mamá. Soy bastante reservaba, aunque en el blog parezca otra cosa. Me había enamorado profundamente y un día nos separamos. Entonces eso me provocó mucha tristeza y yo la necesitaba sacar. Canalizar la angustia de mina, de mujer, no quería estar más así y empecé a escribir. Vivía en una casa grande en Buenos Aires, me quedaba todo muy grande, trabajaba y estudiaba de noche, entonces es como que también la paz y oscuridad de la noche me llevaba un poco para ese camino. No lo hice antes porque calculo que no sabía que podía hacerlo, no me creía capaz”, contó.

- ¿Cómo surge la idea del blog y del libro?
- Yo empecé a escribir y mucho después salió el blog. Luego el libro. Empecé a escribir y se lo mandaba todo a una amiga que es editora. Ella me decía que estaba bueno, que era para publicar. Y yo le decía ni loca, que eran mis tristezas. Eran todos cuentos ficticios pero que tenían mucho de la frustración y angustia que sentía en ese momento. En el 2009, ya hacía como 4 años que escribía para mí, y una amiga de la facultad me abrió un blog directamente. Y me dijo que publicara cualquier cosa, una canción, algún tema y bueno me lo abrió y empecé a subir y subir. Empezó a crecer el número de usuarios, de los clics y me gustó. Me entusiasmó que la gente me leyera y me mandaran mails diciéndome “esto está bueno”. No sabía que a la gente le podía gustar. Un día de aburrida que estaba empecé a mandar mails a tres editoriales. Mandé tres. Hice un intento, sino me sale, me sale y me salió. Al mes firmamos el contrato y salió el libro.

La contratapa de su libro expresa que los micro relatos que conforman “Siempre” representan una voz polifónica que retrata, sin más ni menos, la experiencia sensible. Las narraciones de Florencia Salvador buscan ahondar en las infinitas posibilidades del amor, creando una multiplicidad coral simple, precaria, sin mayores artilugios que la disponibilidad cotidiana de relatar aquellas sensaciones que atraviesan la vida de una mujer, lejos de caer en los lugares comunes. Una novela fragmentada en pequeñas reflexiones que interpelan con cada una de las ilustraciones de Agustina Guerrero. Amor, dolor, búsqueda, Siempre.

- ¿Cómo salió la idea de agregarle ilustraciones a tus relatos?
- Agustina es media familiar, primastra, pero es mi amiga sobre todo. Ella es también de Chacabuco, estudiaba diseño gráfico en la UBA y cuando estaba terminando la carrera su familia se mudó a España. Quiso rendir las equivalencias pero tuvo que hacer toda la carrera de nuevo. Recién ahora se recibe y le va a dar el título el rey de España. Al mismo tiempo que yo empecé a trabajar en periodismo, ella empezó a trabajar en diseño. Las dos tuvimos una ruptura amorosa al mismo tiempo y cuando le mandaba un correo electrónico ella agregaba un dibujo al texto.

- ¿Cuál sería tu público?
- Mi público es 100% femenino. Cuando presenté el proyecto dije que estaba destinado a mujeres mayores de 18 años. Profesionales, divorciadas, casadas, solteras, madres, estudiantes. Mujeres.

Florencia ya presentó su libro en Buenos Aires y en Chacabuco. El año pasado fue seleccionado para ser expuesto en la feria de Frankfurt. Escribió su segundo libro pero está en la etapa de edición. En la actualidad planea con su amiga Agustina escribir un libro de cuentos para niños. “Esto es una idea de ella, porque yo de chicos no tengo nada, un cuento literario es mucho compromiso. No le podes meter a un niño cualquier cosa en la cabeza. Es muy difícil, porque no sabes de qué manera le puede llegar y si le va a afectar o no. Es muy frágil un chico para leer o para que le lean. Yo no tengo hijos, ni sobrinos, ni nada”, detalló Florencia.

Además trabaja como asistente de redacción de la revista Fuera de hora y se encuentra organizando un concurso de cuentos literarios. “Es sobre cuentos y micro relatos. Cualquier persona de cualquier edad puede participar. Está dividido en categorías. Pueden mandar lo que quieran dentro de los límites dispuestos. Hay un premio para cada categoría y los mejores textos se editan en un libro”, comentó.

------------

Muchas gracias Magui!!
FS.

No hay comentarios: