Libro: Siempre

miércoles, 29 de junio de 2011

Instrucciones para leer un libro de microrrelatos


Existen al menos tres formas posibles de llevar adelante la lectura de un libro de microrrelatos, todas ellas igualmente aptas para lograr el resultado final. Usted puede optar por leerlo de principio a fin, como una novela; o de atrás para adelante, como algunos diarios; o en forma salteada y aleatoria, comenzando por cualquiera de sus páginas.
Una vez decidida la metodología a emplear, tome el libro entre sus manos y ábralo. Podrá observar que cada uno de los textos incluidos no supera -en la mayoría de los casos- la carilla de extensión. De esa manera, en cualquier hoja en que lo abra, encontrará un microrrelato para disfrutar. Comience por la lectura del título que encabeza la página. Luego, levante su mirada del libro. Imagine qué habrá querido decir el autor con ese encabezado. Es de esperar que haya querido confundirlo, o darle alguna pista útil para sorprenderlo cuando llegue al punto final. Deje volar su imaginación sin miedo.Logrado eso, continúe con la lectura del resto del texto. A medida que avance, déle rienda suelta a sus emociones. Sonría, si eso la surge hacer, o anímese a sentir terror, nostalgia o leves cosquillas en medio del pecho. Todas las sensaciones son posibles e igualmente válidas. Al alcanzar el punto final, deténgase. Es probable que la última oración lo haya sorprendido, o lo haya invitado a la reflexión. O simplemente lo haya hecho odiar al autor, porque omitió adrede contarle la totalidad de los detalles. Imagine entonces la historia completa. Haga el trabajo difícil. Es probable que el cuentista haya querido incitarlo a inventar múltiples finales para esa ficción de pocos renglones. En ese instante, usted podrá pensar que el escritor es un idiota, que escribe poquito porque es incapaz de inventar una novela, y que su texto no le dice nada. O quizás usted opine que el autor es un genio, y que una vez más lo ha sorprendido, y se siente encantado con ese género brevísimo.Si usted sintió lo primero, todavía no cierre el libro. Relea el cuentito e intente encontrarle sentido. Si no lo logra después de la tercer relectura, aun no se rinda. Anímese a leer el texto siguiente, y el resto del volumen, hasta lograr sentirse satisfecho. Cuando haya cubierto la totalidad de las páginas, probablemente sentirá que la lectura ha valido la pena. Entonces, permítase recomendar el libro con entusiasmo. Pronto comprobará que sus amigos estarán enormemente agradecidos.

Gardella, Martín


Fuente

martes, 28 de junio de 2011

Tres palabras



Todavía no lo entiendo
cómo fue que siempre te creí
Todavía no lo entiendo
cómo fue que siempre te creí
pero hoy llovieron tus mentiras
como un balde de agua helada sobre mí
creí lo de tú hermana
y la historia del doctor
pero esta vez perdiste
porque hubo alguien que te vio
y yo simplemente
como siempre te creí
pero no está todo dicho
porque tengo tres palabras que decir
tres palabras solamente
para cambiar todo desde hoy
tres palabras solamente
para cambiar mí vida desde hoy
solamente tres palabras
y escuchalas bien: "yo me voy".

La Mississippi blues band.
FS.

domingo, 26 de junio de 2011

Helada

Freeze. Agustina Guerrero.

El viento Polar se acercó hasta mí, liberándome de la última década pasada por agua, me abrazó violento y mientras doblaba la esquina -apurado- aseguró que se quedaría para hacerme compañía un buen par de años más.

Florencia Salvador.

martes, 21 de junio de 2011

Ilusión

Cómo era?  Agustina Guerrero.

Tantos desencuentros -como días del mundo- hicieron que nunca más recordaran sus caras tal cual eran. 


Florencia Salvador.

viernes, 17 de junio de 2011

Fuerza

Mirame. Agustina Guerrero.

Usó la poca fuerza que le quedaba y levantó la tapa del pozo ciego que estaba en el patio. Parada, antes de dar el último paso, sonrió.

Florencia Salvador. 

lunes, 13 de junio de 2011

jueves, 9 de junio de 2011

A! Agustina Guerrero.

Me cansé de armar conversaciones en mi cabeza y fui a preguntarle. Dijo un < no > limpio. De esas palabras que -al escucharlas- no invitan a la duda antes de empezarla, no tardan en pronunciarse y no arrastran la última letra generando titubeo. Su negación fue clara, tanto que no tuve la chance de resistir. No pude ni improvisar impresión ante su respuesta. Claro que resulta irónico aceptar una idea con un significante nocivo, pero sucedió. Me quedé pensando en ese deseo expresado, me pregunté si alguna vez había salido de mi boca una palabra limpia como aquella, una respuesta tan nítida y sincera. Me quedé con la duda. Recién ahora comprendo la monta de una pregunta bien formulada; el arrojo –también- de absorber una respuesta que no haya sido sembrada en el interrogante. Después de eso me quedé sola aunque con mi optimismo, su respuesta en verdad me sorprendió. 

Florencia Salvador.

miércoles, 8 de junio de 2011

Blond

A little respect. Agustina Guerrero.

Si un día repasaras los tipos de sonrisas que te regalé y las contaras, perderías la cuenta pasadas las quinientas. Hoy, sobran los dedos de una mano.

Florencia Salvador. 

jueves, 2 de junio de 2011

Pío-pío

Decí alpiste. Agustina Guerrero.

Me podes cortar las alas, destruir el nido y enjaularme. Podes cortar los árboles, talar todo y dejarme sin chances de reconstrucción. Me puedo extinguir, desaparecer y que no queden ni los fósiles. Pero somos de la misma especie así que ojo con los gatos, pichón.   


Florencia Salvador.