Libro: Siempre

domingo, 31 de julio de 2011

Libro: Siempre


Poquito a poco y con varios kilómetros de distancia, Florencia y yo fuimos compartiendo pasiones. Ella relataba, yo dibujaba. Ella escribía y yo ilustraba lo que me enviaba, o a la inversa. 
Nos usamos por una temporada como canal de inspiración. Pero hasta ahí, sólo jugábamos. Así -un día- nació "Siempre", un pequeño e intenso librito en donde volcamos todo eso que fuimos creando con el tiempo, hicimos una selección y pum! Está aquí en mis manos.

- Te parece Flor que la portada tenga tanta sangre?
- Siiiiiiiiii!
Mediante infinidad de mails llegué a entenderme con ella como si estuviera al ladito mío.
Así que aquí, como primera foto de la comunión, les presento a nuestro hijo, el "siempre" sale tan guapo. (perdón tenía que hacer un juego de palabras... era evidente!)

Si quieres tenerlo lo puedes comprar por internet, en la versión que te venga mejor: papel o ebook (este incluye tarrito con olor a páginas) 
Entra en: alterego y pasa tu tarjeta. clink caja.


Agustina Guerrero.

miércoles, 27 de julio de 2011

Totalmente

Microdancing. Agustina Guerrero.

Hay que dejar de flashearla con los tipos jodidos, por lo menos para siempre. 

Cecilia Díaz.

lunes, 25 de julio de 2011

viernes, 22 de julio de 2011

Ciclo

Mis ojitos. Agustina Guerrero.

Una historia se escribe –primero- con esperma, el tiempo aporta amor pero después te da sangre. Así es como se acaba y se vuelve a empezar.

Florencia Salvador.

miércoles, 20 de julio de 2011

Lejos

Los de afuera, son de palo. Agustina Guerrero.

Me tuve que alejar, dejar que el tiempo pase y que el perdón llegue. Corría el riesgo que nunca me alcanzara semejante pedido pero tuve que arriesgarme. Las disculpas habían sido expuestas y toda palabra agregada a aquel discurso sería un poco más de lo que ya había soltado. Desconocía algunos detalles que terminaron siendo el eje del asunto, ahí estaba el error cometido: nunca había abrazado un lirismo tan desgarrador. Era sabido que tendría que haber viajado hace tiempo pero después del error que supe acometer y antes de la despedida, quedaron estas palabras medidas y mediantes que espero tus ojos lean un día.  

Florencia Salvador.

viernes, 15 de julio de 2011

Bang bang - Ania Dabrowska



FS

Tango

Adrienne. Agustina Guerrero.

Te esperé con las piernas enroscadas, tapada hasta la nariz. Volví a abrir los ojos varias horas después, indiferente a tu ausencia y conquistada por la soledad. Vomité las miserias en un pedazo de papel y después saqué los parlantes al balcón. Quise que todos despertaran escuchando los tangos que me regalaste: nadie se asomó. El volumen no daba para tanto. 

Florencia Salvador.

domingo, 10 de julio de 2011

So

Volada. Agustina Guerrero.

Olvido todo pero nunca el amontonamiento de los días. Está helando, no me hables del alimento de las aves. No uso reloj, ni porotos, me rapo y mido el tiempo según el largo del pelo. Y la conexión fisura mientras desenredo las puntas florecidas a la altura del codo. 

Florencia Salvador.

jueves, 7 de julio de 2011

Personalmente



Es mi insistencia, sepan disculparla.
FS

lunes, 4 de julio de 2011

Rayada

Albertina. Agustina Guerrero.

Entraba en pánico cada vez que hacía las cuentas y el cálculo le daba treinta días de perfecta blancura. Siempre igual y con todo, no aprendía a llevar el balance de quién y cuándo. Había comprado una libreta para hacer esas anotaciones, sin embargo, terminaba reculando. En algún momento tuvo mil historias y en cada una un desarreglo que le trajo no más de mil preguntas entre el día treinta y los que se le demoró por la angustia. Pasada la primera quincena, pasados los primeros seiscientos, pasaba la libreta de largo. Las últimas dos semanas, mientras hacía las repetidas deducciones, vivía en la piel de Phil Connors (en El día de la marmota), tiraba, rompía, golpeaba y lloraba sobre la misma libretita de tapa a rayas que tenía en la mesita de luz; junto a los preservativos que nunca usaba. Pero un día pasa lo que tiene que pasar y pasó: fue un día frío, un día gris y le duró el resto de sus días.

Florencia Salvador.