Libro: Siempre

miércoles, 29 de febrero de 2012

domingo, 26 de febrero de 2012

Fuimos


En la cima. Agustina Guerrero.

Teníamos un mundo planeado. La reconversión de tantos planes por resolver, horas que le queríamos dedicar a las pestañas quemadas de tanto pensar. Esa repetida frase que preferíamos corear, casi como un mantra, como una diversión de cortas palabras enteramente nuestras. Hoy no la recuerdo.
Pero no te quise más. Te descubrí virósico, contaminado. Buenos Aires no te quedaba a pesar que yo estaba acá. Las noches se colmaron de ausencias correspondidas. Vivíamos solitarios. Vos tratando de comprenderme, forjando discursos que nunca habían cabido en tu boca. Tratando de remontar un momento que se me olvidó por completo. Te había prometido mis hijos.
Tiré todas tus cosas, menos la foto. La primera. Una sonrisa entera y ese dedo que apuntaba al cielo. No sé bien dónde la perdí, poco importa. Extraño esa carcajada. Aquella que te arranqué del estómago cuando nos volvimos a ver. Después de tantos meses y tantas lágrimas latinoamericanas. Una felicidad que nunca nadie entendió. Ni yo. 

Florencia Salvador.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Sin flor



Quizás tenga ganas de escuchar una canción que no existe. Leer una novela que nadie escribió. Tal vez la luna detonó amarilla y cercana, como un caleidoscopio sin flor.

Florencia Salvador. 

martes, 14 de febrero de 2012

Con permiso




Vestidos de dinamita

Me tengo que ir a comprar las pinturas con las que me disfrazo todos los días para que nadie adivine que tengo los ojos chiquitos (como de ratón o de elefante). Estoy yéndome desde hace una hora pero me retiene el calor de mi cuarto y la soledad que, por esta vez, me está gustando y los libros que tengo desparramados en mi cama como hombres con los que me voy acostando, en una orgía de piernas y de brazos que me levantan el desgano de vivir y me arañan los pezones, el sexo, y me llenan de un semen especial hecho de letras que me fecundan y no quiero salir a la calle con la cara seria cuando quisiera reír a carcajadas sin ningún motivo en especial más que este sentirme preñada de palabras, en lucha contra la sociedad de consumo que me llama con sus escaparates llenos de cosas inalcanzables y a las que rechazo con todas mis hormonas femeninas cuando recuerdo las caras gastadas y tristes de las gentes en mi pueblo que deben haber amanecido hoy como amanecen siempre y como seguirán amaneciendo hasta que no nos vistamos de dinamita y nos vayamos a invadir palacios de gobierno, ministerios, cuarteles... con un fosforito en la mano.

Gioconda Belli


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FS.