Libro: Siempre

miércoles, 17 de abril de 2013

Tibios


Mucho. Agustina Guerrero.

Ahora que el cielo se vuelve a estrellar, ahora que la luz del día se movió hacia otro lugar; tuve un golpe de suerte, aunque me faltó lucidez para verlo. Siempre tan al día, sus ojos oscuros olvidé recordar. El color marrón se empezó a ennegrecer y ya no sabía si mi verde azulado iba a volver a verlo. Con la mirada perdida en el fondo de la habitación el alba me alcanzó y todas esas historias que había reproducido en mi memoria se mezclaron con los rayos de sol que -de nuevo- entraban por la ventana. El universo, todo, seguía adelante; menos nosotros. Envueltos en una sabana tibia olvidamos despedirnos. Simples nos levantamos, automáticos nos vestimos y te despediste con una nota que escribiste para no dirigirme la palabra, nunca más. 

Florencia Salvador.

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